BASE DE CONOCIMIENTO RIMET – 03.11.2025

BASE DE CONOCIMIENTO RIMET – 03.11.2025

El aluminio es uno de los materiales más comúnmente mecanizados en la industria moderna. Combina bajo peso con buena resistencia y es ideal tanto para fresado CNC como para torneado CNC. Por ello, es ampliamente utilizado en sectores como el aeroespacial, automotriz, electrónico, médico y en la fabricación de equipos especiales.
Para aprovechar al máximo el potencial del aluminio, es fundamental seleccionar la aleación adecuada, aplicar la tecnología correcta y definir parámetros de corte óptimos. A continuación, presentamos las mejores prácticas que aplicamos en RIMET en la fabricación de componentes de aluminio para clientes de España y el resto de la Unión Europea.
El aluminio se caracteriza por:
Estas propiedades lo hacen ideal para la producción de piezas ligeras, estéticas y resistentes a condiciones ambientales exigentes.
El mecanizado del aluminio es habitual en:
Cada aleación se comporta de manera diferente durante el mecanizado. Las más utilizadas son:
6061 / 6082 – aleaciones constructivas universales Fáciles de mecanizar, resistentes a la corrosión y compatibles con anodizado.
7075 – aleación de alta resistencia Utilizada en el sector aeroespacial y en ingeniería de precisión. Requiere sujeción estable y control estricto del proceso.
2024 – excelente resistencia a la fatiga Ideal para cargas dinámicas, aunque requiere recubrimientos protectores.
En RIMET seleccionamos siempre la aleación más adecuada según la aplicación final, teniendo en cuenta la resistencia, el coste y las exigencias del proceso de mecanizado.
Parámetros de corte óptimos
El aluminio permite velocidades de rotación muy altas, pero requiere condiciones de trabajo estables. Principios clave:
• utilizar alta velocidad de corte,
• ajustar correctamente el avance (un valor demasiado bajo genera fricción),
• separar el mecanizado desbaste y acabado,
• proteger paredes delgadas contra deformaciones.
Herramientas adecuadas para el aluminio
Las herramientas más eficaces son aquellas que ofrecen:
Según el proceso, se utilizan herramientas sin recubrimiento o con recubrimientos específicos para aluminio.
El mecanizado del aluminio genera mucho calor, por lo que el refrigerante influye directamente en la calidad superficial:
Cómo evitar los problemas más comunes en el mecanizado del aluminio?
El aluminio puede adherirse al filo de la herramienta, lo que deteriora el acabado superficial y acelera el desgaste.
Para evitarlo:
• usar geometría adecuada de la herramienta,
• evacuación eficiente de la viruta,
• presión correcta del refrigerante.
Para prevenirlas, se recomienda:
• reducir la profundidad de corte,
• realizar varias pasadas de acabado,
• aplicar una secuencia adecuada de operaciones,
• asegurar una sujeción estable de la pieza.
El aluminio responde muy bien a diversas tecnologías de acabado, como:
• anodizado,
• granallado con microesferas,
• pulido,
• limpieza técnica,
• marcado láser.
Estos procesos mejoran la resistencia a la corrosión, la apariencia y la durabilidad de los componentes.
Factores clave en el mecanizado del aluminio:
• elección adecuada de la aleación,
• geometría correcta de las herramientas,
• refrigeración y evacuación de virutas efectivas,
• control de calidad en cada etapa,
• acabado superficial apropiado.
RIMET ofrece un proceso completo: desde la programación y el mecanizado CNC, pasando por la medición y documentación de calidad, hasta el acabado final de las piezas. De este modo, los clientes reciben componentes precisos, repetibles y listos para su uso en las aplicaciones más exigentes.